i+1: la fórmula para estudiar CUALQUIER idioma

¿Gramática?, ¿vocabulario?, ¿Duolingo? Quieres aprender un idioma por tu cuenta pero no sabes por dónde empezar. Hay tanto que aprender, existen mil programas en internet, infinitos sitios e información por doquier. "¡Qué estrés! Mejor me voy una vez más a ese curso aburrido de la escuela de idiomas que sé que no me funciona".

Detente ahora y conoce el principio básico para aprender cualquier lengua.


No quiero abrumarte con información, sólo hay una cosa que necesitas entender: comprehensible input. La adquisición de un idioma, cualquiera que este sea, se da naturalmente cuando nos exponemos continuamente a él, ya sea por lo que escuchamos-vemos o por lo que leemos.

En otras palabras, si quieres empezar a aprender un idioma debes recolectar MUCHO material para escuchar y MUCHO material para leer. Sí, Así de simple es.

Ahora, este material que selecciones para escuchar o leer debe reunir algunas características. Piensa en la habilidad de nadar, cuando estamos aprendiendo, empezamos a practicar en una piscina de poca profundidad, nuestros pies generalmente tocan el fondo o tenemos el apoyo de algún flotador. Poco a poco, mientras vamos construyendo la habilidad nos aventuramos en albercas más profundas, en ríos o en el mar. ¡Imáginate querer aprender a nadar en mar abierto! Uno no puede aprender si se está ahogando.


Pues bueno, es lo mismo con la selección del material para adquirir un idioma. Para progresar en la lengua, lo que escuches y/o lo que leas debe reunir las siguientes condiciones:


  1. Debe ser comprensible. Debes ser capaz de comprender el 80% de lo que escuchas o lees para que exista un aprendizaje. Menos comprensión implicaría evidentemente no entender muy bien el mensaje y, si no entiendes, te sientes incómodo y no aprendes; si no aprendes, te frustras; si te frustras, lo dejas. Ese 20% incomprensible da lugar a una pequeña zona de crecimiento, en donde puedes disfrutar del texto a la par que aprendes un par de cosillas nuevas. De hecho, eso representa la fórmula de i+1: la adquisición de un lenguaje es igual a i (input, lo que escuchas o lees) + 1 (un poquito más difícil de lo que sabes, ese 20% faltante).

  2. Debe ser relevante para ti. Lo que sea que consumas como input en el idioma que aprendes debe gustarte y motivarte. Busca aprender de contenido que realmente te atraiga. El cerebro se involucra más cuando un tema le interesa. Entonces, si normalmente en tu lengua materna te gusta leer sobre videojuegos, maquillaje, o vinos, intenta encontrar i+1 de los mismos temas. A veces, cuando estamos empezando las opciones son contadas porque nuestra comprensión es muy limitada, sin embargo, puedes buscar opciones agradables como leer cuentos infantiles que ya conozcas y te gusten. Poco a poco irás adquiriendo la habilidad para llegar al contenido que quieres.

  3. Debe permitir un ambiente libre de estrés. Un cerebro estresado no aprende un idioma, o cualquier otra cosa. Cuando estamos estresados o ansiosos el cerebro está en modo supervivencia, incluso químicamente hablando, por lo que aquello que le genera estrés representa un peligro y sólo pensamos en salir huyendo de ahí. En medida de lo posible intenta construir un ambiente cool y divertido para estudiar tus idiomas, sé creativo y elige input que te cautive y baje ese filtro afectivo negativo

  4. Favorece la lectura y la comprensión oral. No te preocupes por la gramática, la gramática se adquiere naturalmente al estar expuestos al idioma, de verdad, pruébalo. Concéntrate mejor en escuchar mucho contenido en el idioma que quieres aprender y sobre todo, en leer, leer y leer. Estudia gramática si te gusta, si lo disfrutas, pero sé consciente de que la adquisición viene de la exposición al idioma, no del estudio de reglas gramaticales.

  5. Debe consumirse constantemente. La madre del aprendizaje es la repetición, si quieres ver resultados geniales comprométete a exponerte a tu idioma con contenido que te guste un poquito todos los días, t-o-d-o-s. Media horita cada día en un lapso de seis meses te dejarán boquiabierto con los resultados, pero debes ser constante, por ello construye un mundo a tu alrededor en ese idioma, un mundo que disfrutes y te inspire.

Adquirir un idioma, como cualquier otro conocimiento o habilidad, implica un esfuerzo constante desde varios aspectos, pero en esencia el principio más importante es simple: i+1. Y si, finalmente decides ir a una clase de idiomas, recuerda que se sigue el mismo principio: comprehensible input, mejorarás si el profesor te habla en el idioma que estudias con contenido adaptado a tu nivel, que sea relevante para ti y en un ambiente motivador e idealmente libre de estrés.


Te reto a que lo intentes, en seis meses tus competencias estarán en otro nivel. Feliz estudio, au revoir ! :)

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