Propósitos (lingüísticos) para el 2021

Año nuevo, vida nueva...o al menos ese es un dicho popular que circula en mi país, ojalá fuera así de sencillo. La realidad es que para lograr metas se requiere realizar una serie de ajustes (a veces bastante profundos) en nuestros hábitos, nuestra rutina cotidiana y construir ciertas cualidades que necesitan una verdadera implicación de nuestra parte. Después de todo, por los sueños se suspira y por las metas se trabaja.


Aprender un idioma de manera autónoma es un reto personal e intelectual realmente fascinante, sin embargo involucra varios detallitos además del deseo y la motivación inicial para poder consolidarse. En esta publicación me gustaría compartirte 7 aspectos básicos a tener en cuenta cuando planeas tus propósitos lingüísticos.


1 Define claramente lo que quieres.

Lo primero de la lista de cosas a considerar es el propósito mismo, es decir, que tengas bien claro qué es lo que quieres conseguir.


Podrías pensar "¡Qué fácil! Eso ya lo tengo", sin embargo, me gustaría invitarte a reflexionar con un poco más de profundidad. "Hablar francés" como propósito es bastante vago y en la jerga lingüística no nos dice mucho.


Te pondré unos ejemplos:

-Aprender a presentarme y hablar sobre las cosas que me gustan.


-Ir a un restaurante e interactuar sin problemas con el mesero.

- Contarle a mis amigos sobre mis vacaciones en Paris y hacer un video para Instagram.

- Tener una entrevista de trabajo para mudarme a Québec.

- Leer a Los Miserables en su idioma original.

- Ver cine francés sin subtítulos.


Todas las actividades anteriores podrían entrar dentro de la categoría "hablar francés", sin embargo todas ellas movilizan competencias que se ubican en diferentes niveles de complejidad. Algunas son más fáciles de conseguir y podrías lograrlas en un par de meses, mientras que otras te tomarían incluso años de trabajo continuo. Entonces, debes desmenuzar tan detalladamente como te sea posible lo que "hablar francés" significa para ti: ¿qué quieres ser capaz de hacer específicamente con la lengua?


Si no lo tienes muy claro, no te preocupes. Existe un documento descriptivo que es como "la biblia de las lenguas extranjeras" y, aunque no siempre comparto la idea de medir nuestro nivel lingüístico con esta escala, definitivamente es un punto de referencia extraordinario y que cuenta con un listado bastante amplio de las habilidades que se construyen cuando tienes tal o cual nivel en un idioma.


Entonces, ve a Google y busca el Marco Común Europeo de Referencia para las Lenguas (MCERL), lee los descriptores que existen para cada uno de los niveles (A1, A2, B1, B2, C1, C2), selecciona lo que te gustaría saber hacer y todo el camino que necesitas recorrer primero para llegar ahí. Podría parecer abrumador, pero se trata de ir paso a pasito, más adelante te daré una recomendación. Lo importante en este punto es que tengas clarísimo lo que quieres, sin un destino claro es muy fácil perderse.


2 ¿Por qué lo quiero?

Como dice Simon Sinek en su libro Start with why, "la parte de nuestro cerebro que influencia nuestro comportamiento y nuestras decisiones no tiene la capacidad de expresarse con el lenguaje". Decir que queremos algo no significa mucho para nuestro cerebro. Esta parte del cerebro a la que se refiere Sinek, son nuestras emociones.


La etimología de la palabra emoción viene del latín emotio, que significa movimiento. Nuestro cerebro emocional (o límbico) y nuestro cerebro primitivo (o reptil) están a cargo de nuestras acciones y su diseño básico tiene la misión de alejarnos de cualquier situación que nos genere estrés y acercarnos a las cosas que nos dan placer, poco conveniente para el logro de metas.


Alcanzar cualquier meta que implique construir habilidades o nuevos hábitos siempre va a generar cierto estrés emocional e inconsciente, por lo tanto la alarma "ALÉJATE, ALÉJATE, ALÉJATE, VEN A VER NETFLIX MEJOR" se va activar. La procrastinación nace de esta dinámica interior.


Tener un porqué claro y contundente puede facilitarnos el trabajo, de alguna manera es más fácil conseguir motivación si podemos ver y sentir frecuentemente lo que obtendremos cuando la meta se cumpla. Los "qué" están incompletos si no vienen acompañados de un "por qué", ¿por qué quiero hablar francés?, ¿por qué esta meta es importante para mí?, ¿qué conseguiré cuando lo logre?, ¿qué sentiré cuando esté hecho? Redacta un párrafo respondiendo a estas preguntas y pégalo en grande en un lugar visible, si puedes representar el mensaje con imágenes mucho mejor, léelo en los momentos de flaqueza y recuerda the big picture de tu propósito.


3 Tiempo

Aprender un idioma te va a tomar tiempo, necesitas tener muy claro el tiempo del que dispones según tu estilo de vida y el tiempo que quieres/puedes dedicarle a tu objetivo lingüístico. Recuerda, entre más tiempo pases con la lengua, más rápido verás avances peeeeero, toma en cuenta también que tienes una vida y seguramente varias cosas que hacer todos los días (a.k.a. trabajo, escuela, tareas, tiempo con tu familia, cuidado personal, ejercicio, otros proyectos, etc). Hay que ser realistas en este aspecto, todos tenemos sólo 24 horas, pero bien utilizadas son más que suficiente (mucho más, de hecho).


Comienza por hacer un cronograma en Excel que inicie con la hora en la que te levantas todos los días y que termine con la hora en la que te acuestas. Puedes dividirlo en espacios de 30 minutos o una hora, por ejemplo:


Lunes Martes Miércoles

06:00 - 06:30

06:30 - 07:00

07:00 - 07:30

07:30 - 08:00

Etcétera.


Enseguida, enlista todas las actividades que realizas cada semana y ubícalas en el día y hora que correspondan. Ten cuidado con los tiempos muertos que a veces no consideramos pero que sí consumen tiempo, por ejemplo tu horario de clases puede ser de 9AM a 2PM, sin embargo llegar a la escuela puede consumirte 30 minutos, y vestirte otros 30... entonces el tiempo que ocupas en estas actividades relacionadas no es de 9 a 2, sino de 8 a 2. Trata de desglosar efectivamente todas tus actividades, incluidas las actividades de ocio, el ocio es saludable.


Finalmente, ya que tienes el panorama completo de tu tiempo, ubica los espacios libres en donde te gustaría/podrías dedicarle tiempo al idioma. Como sugerencia personal, las mañanas, poco después de levantarte son súper efectivas porque nuestro cerebro está más receptivo, but it's up to you! Ten fijo cuándo y cuánto tiempo le dedicarás a tu proyecto lingüístico, vuélvelo parte de tu rutina. Alcanzar un nivel A1 de francés aproximadamente toma 90 horas de estudio activo, si le dedicas ocho horas semanales a tu idioma, en tres meses teóricamente podrías celebrar que tienes ese nivel. Todo es tiempo y repetición.


4 ¿Dónde estoy? ¿Qué me falta? ¿Qué necesitaré?

En el caso de que ya tengas habilidades en el idioma que quieres trabajar, es importante entonces que ubiques en dónde estás. De nuevo, ve al MCERL para que encuentres las cosas que ya sabes hacer en el idioma, este es tu punto de partida y, si ya esclareciste tu punto de llegada en el aspecto número 1, podrás ser capaz de ver el camino que te falta recorrer y las habilidades que te falta construir para alcanzar el nivel que quieres. Las preguntas a contestar en este punto son entonces: ¿dónde estoy?, ¿qué me falta construir para llegar al nivel que quiero? ¿qué necesito saber hacer? ¿en cuánto tiempo puede realizarse?


Enseguida, te recomendaría pensar en los recursos que necesitarás para llevar a cabo tus planes: libros, materiales, tutores, videos, cursos, etc. Si eres autónomo, te sugiero adquirir un método que te guste (algún libro de aprendizaje del idioma en cuestión), para simplificarte la vida. Estos materiales están construidos por especialistas y siguen los parámetros del MCERL, entonces podrías comprar un libro que te sea útil para avanzar del nivel que tienes al nivel que quieres. Con un método, todo estará ya hecho, las lecciones, los ejercicios, los audios, el tipo de estructuras, en fin...tu trabajo será seguir el método y, sobre todo, nutrir el material por tu cuenta para darle tu toque y ponerle chispa.


5 Redacta tus objetivos SMART

La metodología SMART para el logro de metas nos dice que debemos redactarlas a manera de que estas sean eSpecíficas, Medibles, Alcanzables, Realistas y basadas en el Tiempo. En otras palabras, debes ser capaz de palomear o tachar si lograste cumplir una meta fácilmente. Saber qué quieres es el gran propósito final, pero este propósito está compuesto por otras pequeñas y más específicas metas.


Te pondré un ejemplo. Decir "Estudiar francés en enero" es bastante impreciso, podrías abrir el libro sólo un día de la semana y el resto olvidarte de él y listo, habrías logrado mañosamente tu meta. Sin embargo, estamos de acuerdo en que no te traería muchos resultados en tu camino hacia ver películas en francés sin subtítulos, o al menos no en los primeros varios años. Una meta SMART para el mes de enero en cambio, podría lucir así:

  1. Estar en contacto con la lengua todos los días al menos 30 minutos a través de fuentes de input divertidas. (Puedes incluso planear las fuentes de input específicas que consumirás cada semana). CHECK!

  2. Realizar las páginas 20-47 de la Méthode Cool A1-A2. CHECK!

  3. Memorizar 25 frases o expresiones semanales presentes en las fuentes de input consultadas. CHECK!

  4. Escribir 20 minutos en mi diario de francés lo aprendido en el día después de cada sesión de estudio. CHECK!

6 El principio 80/20

El principio fundamental de la adquisición de lenguas es el i+1 (comprehensible input). Adquirimos un idioma en la medida en que estamos expuestos a él a través de input que sea comprensible para nuestro nivel (entre un 65%-80% comprensible) y que sea relevante y motivante para nosotros. Por eso, muchas personas aprenden un idioma a través de videojuegos o música y casi sin darse cuenta. No hay ningún secreto detrás de esta hazaña: estas personas pasaron vaaaarias horas en contacto con el idioma haciendo actividades que les gustaban mucho...voilà!


Ergo, el subprincipio fundamental sería invertir el 80 por ciento de tu tiempo y energía en actividades que te pongan en contacto con este input comprensible. Haz una lista de las actividades y los temas que disfrutas habitualmente en tu propia lengua: leer novelas de amor, leer cómics, ver videos en YouTube sobre la monarquía inglesa, seguir influencers de moda en Instagram, etcétera). Y de acuerdo con tu nivel, ve buscando este tipo de material en tu idioma meta. Obviamente, en los niveles iniciales las opciones son más restringidas, pero puedes aún así encontrar varias cosas cool (además es otro motivo para seguir subiendo tu nivel, entre más avances, mejores materiales puedes disfrutar en esa lengua). Ojo, estas actividades deben seguir una cierta metodología de estudio, no sólo escuchar por escuchar, sino escuchar con atención e idealmente haciendo alguna actividad de seguimiento.


El otro 20 por ciento de tu tiempo de estudio semanal lo puedes emplear en repasar gramática y vocabulario para clarificar ciertos puntos o trabajar en el método que hayas elegido. Finalmente es TU rutina de estudio, puedes ir ajustando los porcentajes según tus necesidades específicas pero recordando el principio fundamental de la adquisición de lenguas: LAS LENGUAS SE ADQUIEREN CUANDO EL CEREBRO ESTÁ EXPUESTO A INPUT COMPRENSIBLE.


7 Construye tu workout lingüístico

Una vez que ya tienes tus objetivos SMART (sugiero que los revises y reorganices cada cuatro o cinco semanas), y que ya tienes tienes un método y la lista de actividades de input que vas a disfrutar hacer, te sugiero que planees una rutina específica de estudio (a mí me gusta decirle workout lingüístico, me hace sentir un Rocky Balboa nerd).


Aprender un idioma es un poco como ponerte en forma: hay que tener una dieta y una rutina de ejercicios que debemos repetir cierta cantidad de veces, varios días a la semana. En el caso de la dieta, pues es la información que consumiremos en la lengua y los ejercicios pues representan las actividades de estudio específicas a realizar. Diseña tu propio workout lingüístico mensual de actividades y apégate a esa rutina, un poquito todos los días hará maravillas en tu confianza personal y sobre todo, en tu nivel en el idioma. Pruébalo por tres meses de trabajo constante y me cuentas.


Sé que dentro de cada uno de estos puntos pueden haber numerosas variables y te pueden surgir dudas, es normal, poco a poco irás comprendiendo mejor los aspectos que te funcionan a ti y la jerga de este medio. La intención es compartirte una propuesta del camino a seguir que me ha funcionado para llegar al C1 en francés cuando me he fijado una meta y he trabajado en ella. Lo importante es que empieces, que aprendas a aprender, que te conozcas (tus tiempos, tus preferencias de aprendizaje, tus gustos personales) y, principalmente, que sepas disfrutar el camino. El proceso es lo que construye la meta.


Cualquier duda que tengas y que yo pueda acompañarte a resolverla lo haré con mucho gusto, puedes enviarme un mensaje o contactarme por Instagram @eltichersito.


Gracias por leer, seguimos en contacto.

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