Journal: el periodo de mantenimiento

Aprender un idioma es un estilo de vida y, justo como la vida misma, el proceso para abordar los quehaceres lingüísticos de todo aficionado de los idiomas, va cambiando y adaptándose a las aventuras que vivir supone.

Existen temporadas en que perseguimos objetivos lingüísticos concretos y, cuando eso sucede, un buen plan medible y estratégico resulta sumamente útil para mantenernos en el camino y conseguir lo que sea que deseemos (pasar de un B2 a un C1, realizar una certificación, viajar a un país que hable esa lengua, etcétera). En esas épocas, la energía y el tiempo que se invierte, es proporcional al tamaño del objetivo y va requerir nuestro esfuerzo constante. Estos son periodos de dedicación y estudio enfocado.


Por otro lado, hay momentos en los que la vida reclama su protagonismo u otros aspectos de nuestra personalidad que también son importantes, hacen presencia y las lenguas pueden pasar a un segundo plano...es normal, aún cuando nos gusten los idiomas. Se trata de que los idiomas formen parte de nuestra vida, no de que reemplacen aspectos de ella.


¡Ojo! He dicho pasar a segundo plano, no desaparecer. Hay que recordar algo: los idiomas son muy celosos y resienten el tiempo que les dedicamos, un idioma que no se practica se va oxidando y no sé ustedes, pero a mí me duele un poco que eso pase, tomando en cuenta el tiempo que se invierte para conseguir ciertas competencias con la lengua en cuestión. Es por todo lo anterior que los idiomas son un estilo de vida: llegan para quedarse, para adaptarse y para fluir con el ritmo de nuestras rutinas.


Un aprendiz de idiomas va a pasar por periodos de mantenimiento. Un periodo de mantenimiento es aquel en donde no tenemos un objetivo lingüístico específico, ya sea porque estamos cómodos con el nivel que hemos alcanzado (por el momento), porque otras actividades nos impiden estudiar con la misma intensidad (trabajo, exámenes, otros proyectos de vida), o porque estamos en un pequeño break.


En estos periodos de mantenimiento, nuestras sesiones de estudio enfocado empiezan a reducirse, e incluso, pueden dejar de existir completamente. Dejar de estudiar de manera enfocada, obviamente, va a ralentizar o detener nuestra mejora lingüística pero, no es lo mismo detenerse a retroceder por motivos de abandono indeterminado.


En este periodo de mantenimiento, dependeremos totalmente del input en ese idioma y de las sesiones de estudio pasivo que tengamos (por ejemplo: ver una película en Netflix sin tomar notas ni nada, sólo por diversión). Si dejamos de estudiar activamente, nuestras sesiones de estudio pasivo deben estar tan presentes como sea posible, con ello se logrará hacerle frente a esta pausa intelectual para mantener lo que ya habíamos logrado.


¿Qué hacer en un periodo de mantenimiento?

  1. Disfrutarlo sin culpas reconociéndolo como parte del proceso. Los descansos son parte de la vida.

  2. Establecer en medida de lo posible un plazo. ¿Cuánto tiempo necesitas? ¿Un mes? ¿Cinco?, ve por ellos y después regresa al ruedo para seguir avanzando con más energía.

  3. Aumentar tus sesiones de estudio pasivo: mientras te bañas, lavas los trastes o paseas al perro, escucha un podcast en el idioma. Agárrate un libro de cuentos en esa lengua y léelo en las noches. Usa las apps de tándem lingüístico para hablar con nativos de vez en cuando, sólo por diversión. Consume sesiones cortas de instagrammers o tiktokers en el idioma mientras estás en las redes. Lee revistas/periódicos en línea en la versión de esa lengua (ejemplo: si te gusta la moda, lee Vogue en francés).

  4. Respetar la frecuencia mínima semanal. Idealmente realiza al menos una de las actividades del punto tres cada día, por un periodo de entre 10 y 30 minutos. Si no es posible, por lo menos inténtalo cada tercer día.

  5. Elegir SIEMPRE mantener tu nivel con input que disfrutes mucho, tanto, que parezca una actividad por diversión que forma parte de tu rutina diaria (como ver el episodio de una serie).

  6. Si puedes, contrata a un tutor de conversación en plataformas como #italki para que te organice una sesión de práctica relajada un par de veces al mes, just for fun, para las habilidades de producción.

  7. ¡Regresar con nuevas metas, estrategias y más energía que nunca! (si es lo que deseas).

Desde que inició el primer confinamiento de la pandemia en 2020 (más o menos en marzo), inicié la aventura de llevar mi nivel de francés de un B2 a un C1. Avancé muchísimo porque me dediqué casi exclusivamente a eso, estudiaba cerca de 3 horas, 6 días a la semana. Tenía la meta de realizar la certificación DALF C1 en 2021, estaba casi obsesionado con eso (y lo agradezco porque eso me tuvo cuerdo en mis días de encierro). Hoy en día, aún no he podido realizar la certificación porque está suspendida en mi país, por tiempo indefinido y mi mente me pedía una pausa. Decidí atender otros proyectos. Llevo casi dos meses sin sentarme a estudiar pero siempre encontrando la manera de colar al francés entre mis días, para mantenerlo cerca cuando necesite nuevamente arrancar motores para lograr esa certificación. Cada proceso es único, lo importante es hacerlo a la medida y disfrutarlo...siempre disfrutarlo.


Gracias por leerme :)